En una pescadería de Almagro, en La Rioja y Humberto Primo, el filé de merluza espinada se vende a 18.500 pesos el kilo con un aumento del 15-20% por Semana Santa, aunque sigue siendo la estrella de ventas por su versatilidad para horno, frito o escalope, mientras opciones como pollo de mar o gatuzo ofrecen alternativas firmes para chupín o plancha sin harina.
Guillermo, el vendedor con 24 años en el local, recomienda para familias grandes un mix económico como arroz con mejillones pelados a 16.000 el kilo y tentáculos de calamar para 8 personas por 30-40 mil pesos, o langostino limpio por encima de 40.000; salmón rosado a 45.900 destaca por omega 3 cardioprotector y sabor intenso frente a trucha patagónica más delicada.
Con temperaturas altas y humedad, aconsejan sacar el pescado de la bolsa plástica al llegar a casa, ponerlo en tupper o plato tapado para evitar que suelte agua y se abombe, manteniendo cadena de frío; nutricionista Romina Pereira enfatiza consumir pescado dos veces por semana por proteínas digeribles, saciedad y grasas buenas antiinflamatorias, priorizando plancha sobre fritos.
Precios reacomodarán a la baja post-Semana Santa como cada año, y ferias porteñas ofrecen variedad accesible; argentinos comen poco pescado pese a beneficios para colesterol, triglicéridos e hipertensión, recomendando congelar hasta dos meses si se guarda rápido.