Cisjordania registró huelgas generales contra la ley israelí aprobada que impone pena de muerte a palestinos por ataques mortales contra israelíes, generando indignación, cierres de comercios y temor a persecución política.
La medida del Parlamento israelí escalada el conflicto, alejando diálogo; manifestaciones presionan a la comunidad internacional por violación de derechos humanos.