En Pichincha al 2663, vecinos hartos queman gomas frente a la casa de Damián Acevedo, de 38 años, quien amenaza con matar, lanza piedras y ladrillos, e intenta apuñalar a varios, incluyendo a un vecino que mostró la herida reciente. Acaba de salir aprehendido de la comisaría por masturbarse frente a una menor de 16 años y mostrar genitales.
Acevedo vive con su madre mayor y hermana psicopedagoga, en una casa de clase media alta de tres pisos, y repite conductas: persigue con cuchillas de carnicero, acosa mujeres y menores, entra a casas ajenas. Denuncias previas por amenazas y exhibicionismo obsceno (artículo 129 Código Penal, 6 meses a 4 años prisión si a menores) no prosperan pese a múltiples intervenciones policiales.
La fiscal Mariela Buenacide de la UFI 6 y fiscal Rodríguez Marí están a cargo, pero vecinos reclaman internación por posible problema psiquiátrico agravado por drogas. Policía llega y se va sin actuar, dejando al hombre trincherado gritando barbaridades sexuales e irrepetibles desde la ventana, mientras activa alarma vecinal sin respuesta inmediata.
Panel critica garantismo judicial en provincia de Buenos Aires, compara con caso similar en CABA donde detuvieron al agresor, y exige allanamiento para secuestrar armas blancas y drogas. Vecinos como Yami relatan esperas con cuchillo a sus hijos de 5 y 20 años, y piden intervención del municipio y Estado.