Federico Storani, exdiputado y ministro, reclama justicia 10 años después del accidente náutico en el río que mató a su hijo Manuel de 14 años, a su exesposa Ángeles y un acompañante.
El responsable, Pablo Torres Lacal, condenado a 9 años de prisión por homicidio con dolo eventual pese a dos fallos confirmatorios, permanece en libertad y recurre a la Corte Suprema sin haber estado preso un día.
Storani detalla que Torres Lacal manejaba la lancha a máxima velocidad en zig-zag de noche, ebrio y con patrón de conducta imprudente, pese a advertencias previas; pericias y testigos lo confirman, pero abogados caros dilatan el proceso.
Critica la falta de efectivización de la pena en el delta, donde abundan accidentes por falta de control como en rutas deterioradas; Storani rechazó ofertas de impunidad económica y apela a la Corte para que actúe.
Describe a Manuel como carismático, amante de la naturaleza, con homenaje en su colegio; enfatiza el dolor irreparable para la familia.