El pastor en Iglesia de la ciudad instó con urgencia a predicar toda la Palabra de Dios sin omitir temas impopulares como la santidad y la obediencia, citando a Pablo en 2 Timoteo y Ezequiel para salvar almas en un mundo en crisis. Enfatizó que solo los hijos de Dios pueden anunciar el Evangelio puro de Jesucristo como único Salvador, rechazando doctrinas humanas, y llamó a captar el espíritu de urgencia en la misión porque los campos están listos para la cosecha de almas perdidas.
Pasó a relatar la vida de Enoque en Génesis 5, quien anduvo 365 años en íntima comunión con Dios, tuvo hijos pero nunca se enfrió espiritualmente, y Dios se lo llevó sin ver muerte, a diferencia de su hijo Matusalén que vivió 969 años sin impacto. Contrastó la estirpe buena de Set con la mala de Caín, advirtiendo cómo la fe se degrada en generaciones, con ejemplos como los hijos perversos de Samuel y Elí, o Joacín peor que Josías.
Exhortó a romper herencias de maldad familiar, servir el propósito divino en esta generación como David, rechazar el suicidio y no coquetear con la muerte prematura por pecado, pues la calidad de vida fiel agrada a Dios más que la longevidad. Citó Isaías para explicar que muertes tempranas de justos protegen del mal venidero, y Judas para mostrar que Enoque profetizó juicio sobre pecadores rebeldes.
Advirtió contra diluir el Evangelio para atraer gente, incluyendo doctrina del infierno junto al amor, y urgió perseverancia como Enoque: nada debe apagar el fuego espiritual, ni matrimonio, hijos ni trabajo. Invitó al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en lengua de señas.