La Justicia allanó los domicilios de Alejandro Salazar y Delfina Lanuce, imputados por administración fraudulenta en perjuicio del Hospital Italiano, tras denuncia por faltante de propofol y fentanilo. Salazar fue hallado muerto el 20 de febrero en su casa, tres días antes de la denuncia del hospital.
La investigación apunta a fiestas privadas con anestésicos conocidas como "fiestas del propofol" o "viajes controlados", donde alguien vigilaba apneas para evitar paros cardiorrespiratorios. Secreto de sumario anticipa más allanamientos, incluyendo la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires.
Los imputados declararon: Salazar el 18 de marzo y Lanuce el 25, mutuamente acusándose; ella alega abuso sexual en contexto de fiestas. En allanamientos secuestraron celulares, computadoras, jeringas, propofol y fentanilo en domicilios. Fiscal Javier Sarmiento indaga si Salazar murió solo o con tercero, dada la vía en pie derecho.
Estas drogas solo se obtienen en hospitales, no farmacias, y deben devolverse sobras. Caso evoca muerte de Michael Jackson por similares "viajes controlados".