Investigación por muerte de anestesista Alejandro Salazar el 20 de febrero en Palermo con propofol inyectado lleva a confesiones de robo en Hospital Italiano por Hernán Boverí y Delfina Lanuce.
Lanuce admitió adicción de dos años, sustracción y acusó a Boverí de instigarla, drogarla y abusar; Boverí dijo fue con consentimiento y ella robó. Ambas causas abiertas por muerte y robo, sin detenidos.
Subjefe vio a Lanuce sedada en servicio, arriesgando pacientes.