Avanza la investigación por el robo de fentanilo y propofol del Hospital Italiano para fiestas privadas, vinculado a la muerte de Alejandro Salazar, anestesiólogo residente de 31 años hallado sin vida el 20 de febrero con fármacos en su domicilio.
La Asociación de Anestesiología, denunciante en el caso, fue allanada hoy para secuestrar documentación sobre profesionales involucrados. Afirman no tener medicamentos ni hacer trazabilidad, que corresponde a hospitales, y que las matrículas las otorga el Ministerio de Salud.
El abogado de la asociación, doctor Jerome, entregó actas y descartó una red organizada, insistiendo en casos aislados. Cuestionan si adictos o trabajadores están implicados.