El pastor enfatiza que la oración es el arma infalible del cristiano para destruir fortalezas del mal, citando al apóstol Pablo en 2 Corintios. Explica que la oración llega al cielo y debe practicarse constantemente, ya que Dios responde cuando la iglesia ora antes de actuar en avivamientos o bendiciones familiares.
Responde a críticas injustas con oración, como hizo Nehemías ante Sanbalat y Tobías, evitando peleas distractorias. Ante silencios de Dios, insta a perseverar para fortalecer la fe, recordando ejemplos bíblicos como la mujer sirofenicia y Lázaro, donde la demora prueba la confianza.
La oración permite conocer la voluntad divina, como Jesús en Getsemaní orando hasta rendirse al Padre, o Pablo rogando tres veces por su espina en la carne. Destaca la gratitud por favores inmerecidos y la confesión de pecados para que Dios escuche, citando Salmos y 2 Crónicas 7.
Concluye que las oraciones más efectivas son las sentidas e intensas, no las largas, como la del publicano o Pedro gritando "Señor, sálvame". Invita al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, abierto a todas las familias.