La cuenta regresiva para el lanzamiento de Artemis II culmina con el mundo pendiente de la misión, programada para mañana, mientras la nave Orion lleva a Christina Koch, primera mujer en órbita lunar desde 1972, junto a otros tres astronautas en un "camping extremo" con comida deshidratada y monitoreo constante desde Tierra.
Argentina contribuye con un microsatélite de estudiantes en la nave; las redes explotan de emoción histórica, con transmisiones en vivo de la NASA mostrando chequeos médicos, conferencias y buen clima para el despegue en ventana de dos horas hasta las 9 PM argentina, con hasta 10 días para reintento si falla.
La misión revive la carrera espacial por bases lunares como puestos defensivos y satelitales contra China, Rusia y EE.UU., con intereses en tierras raras valiosas para drones y celulares, y hidrógeno como combustible nuclear, invirtiendo cifras astronómicas como los 93.000 millones de dólares de deuda argentina.
El cierre muestra la imagen del lanzamiento con el mundo observándolo, y el programa anuncia reencuentro mañana para seguir la histórica expedición.