Carlos Bollini, vicepresidente de la Asociación de Anestesiología, reveló la secuencia de eventos que antecedió la muerte por sobredosis de Alejandro Salazar en Palermo, destapando el robo de propofol y fentanilo del Hospital Italiano para fiestas privadas llamadas Propofest.
Compañeros de residencia de Delfina Lanunce denunciaron su comportamiento extraño por adicción a mediados de febrero; el hospital activó mecanismos y notificó a la asociación, donde Lanunce y Hernán Boveri confesaron sustraer y consumir drogas hospitalarias. Tres días después murió Salazar, alumno destacado de la asociación.
La hermana de Salazar denunció las fiestas ante la asociación, que presentó denuncia judicial junto al hospital; hoy allanaron la sede buscando documentación de los imputados. Audios virales describen fiestas con bombas de infusión, encargado de ambu para apneas y cómo Boveri renunció delatando a Lanunce y Tati.
Expertos como Miguel Miñones y Constanza Lamarque destacaron peligros letales del propofol, estadísticas de adicción en anestesiólogos (1-2% graves, 1/5 mueren) y complejidad judicial por posible abandono de persona o suicidio. La justicia analiza celulares por grupos WhatsApp y cámaras del departamento.