Alejandro Salazar, anestesista del Hospital Gutiérrez, aparece muerto con vía en pie y signos de inyección de propofol y fentanilo. Autopsia confirma sobredosis en contexto de fiestas "viajes controlados" y "propofes" sexuales con fármacos robados.
Investigan robo de psicofármacos del Hospital Italiano; demoran anestesista y separan asistente de tercer año. Participan médicos y personal en fiestas íntimas con dosis controladas para drogarse.
Autoridades abordan consumo problemático en omnipotencia médica.