La Policía de la Ciudad allanó domicilios de los anestesistas imputados Hernán Boveri y otro, además de su sociedad de anestesiología, secuestrando jeringas, monitores BIS para sedación y bombas de infusión que debían estar en hospitales.
Los elementos encontrados en casas particulares indican habitualidad en el desvío de drogas como propofol para fiestas sexuales y "viajes controlados", según audios no judicializados. El juez Sánchez Armiento ordenó los procedimientos en la causa por organización criminal.
En causa separada por la muerte del anestesista Alejandro Salazar de 31 años, encontrado sin vida en su departamento de Juncal al 4600, abrirán su celular mientras esperan pericia toxicológica en 10-15 días para rastrear el circuito de drogas.
Investigan a ocho personas en total por proveer drogas de hospitales para "Propofest".