Selena Gómez contó en el podcast de su esposo Benny Blanco que sabía que algo andaba mal antes de su diagnóstico de trastorno bipolar en 2020, probó varios terapeutas y centros de rehabilitación hasta entenderlo.
Experimenta episodios maníacos sin notarlo hasta después, a veces sin recordar lo dicho o hecho; la terapia la ayudó a comprender depresión, ansiedad y comportamientos pasados por miedo, amor y pasión.
También padece lupus con trasplante de riñón en 2016; Benny la apoya y ella concientiza sobre salud mental, importancia de terapia y círculo íntimo, criticando hipocresía de avergonzar a quienes buscan ayuda.