El pastor Cinalli explicó que el secreto del poder de la oración radica en pedir conforme a la voluntad de Dios, citando 1 Juan 5:14, donde se afirma que Dios escucha y concede lo que se pide según su voluntad.
Enfatizó la obediencia como condición indispensable para que Dios responda, advirtiendo que aferrarse a pecados impide que las oraciones sean oídas, y usó ejemplos como David, quien confesó su pecado para ser escuchado, y Jesús, que permaneció en obediencia al Padre.
Relató casos bíblicos como Pablo, quien pidió tres veces quitarse una espina en la carne pero Dios le dijo que su gracia bastaba, y los israelitas, que pidieron carne en el desierto y recibieron codornices que les trajeron enfermedad por pedir fuera de la voluntad divina.
Destacó la paciencia en la espera, el rol del Espíritu Santo que intercede con gemidos a través de los creyentes, y animó a orar por salvación, perdón, santidad, consuelo y avivamiento, alineándose con promesas bíblicas. Invitó al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco.