Mañana es clave en la causa por la muerte de Alejandro Salazar, anestesiólogo pediátrico de 29 años encontrado muerto el 20 de febrero en su departamento de Palermo con una vía en el pie, una ampolla de Propofol y otra de Midazolam. La justicia inicia peritaje a su celular para revisar últimas conversaciones y mensajes que revelen origen de las drogas.
Se investiga conexión con "fiestas del Propofol y Fentanilo" clandestinas organizadas por anestesiólogos, donde robaban fármacos de hospitales como el Italiano, llevaban bombas de infusión para dosificar y tenían encargados de ambu (reanimar). Hernán Boeri y Delfina Danuse fueron expulsados del Hospital Italiano por robo de ampollas y máquinas; citados a indagatoria con prohibición de salida y contacto.
El Hospital Italiano denunció internamente, realizó allanamientos con hallazgos relevantes y emitió comunicado confirmando medidas contra involucrados, revisión de controles y colaboración con justicia y Asociación de Anestesia. Audios de chats entre anestesiólogos revelan consumo diario, muertes previas por sobredosis y fiestas que costaban entre mil y dos mil dólares, posiblemente con famosos.
Salazar era residente en Rivadavia y rotaba en Gutiérrez; su muerte destapó robo sistemático de estupefacientes hospitalarios para recreación, generando shock en la comunidad médica. Justicia también analiza cámaras de su edificio y toxicología pendiente.