Alejandro Salazar, anestesiólogo residente, murió por sobredosis de propofol y fentanilo en su departamento de Palermo, encontrado con vía en la pierna, ampollas usadas y bomba de infusión del Hospital Italiano.
Participaba en fiestas Propofest organizadas vía WhatsApp y redes, donde médicos robaban anestésicos de hospitales para sedaciones recreativas en fiestas sexuales; cobraban mil dólares entrada con propofol incluido, más por monitoreo cardíaco.
Hernán B., anestesiólogo del Italiano, y residentes como Fini y Tati sustraían sustancias desde hace años; hospital abrió sumarios, los despidió y colabora con justicia en Juzgado 47; audios de residentes detallan adicciones y robos.
Sociedad de Anestesiología tapa noticias; casos similares en otras instituciones bonaerenses; falta trazabilidad permite micro-robo de fármacos controlados usados en cirugías.
Precedentes como anestesiólogo preso por sedar y desfigurar víctima vía redes; familia pensó sobredosis adictiva inicialmente, ahora investigación revela abandono en la escena.