Israel aprobó pena de muerte para quien mate a un ciudadano israelí en acto terrorista, generando críticas de la ONU. El jefe de Derechos Humanos Volker Turk lo calificó de profundamente discriminatorio.
La Asociación por los Derechos Civiles en Israel pidió a la Corte Suprema impugnar la ley por inconstitucional, ya que vulnera derechos fundamentales de la ley básica de dignidad humana y libertad, y carece de autoridad para legislar en Cisjordania.