La comunidad de San Cristóbal, Santa Fe, acompaña el cortejo fúnebre que traslada los restos de Ian Cabrera, chico de 13 años asesinado por un compañero de 15 en el colegio Mariano Moreno hacia el cementerio local, a ocho cuadras del velorio. La reportera Mariela López Brown informa en vivo sobre el profundo dolor de familiares, vecinos, compañeros del colegio y del club deportivo, en una localidad chica donde todos se conocen.
Padres de Ian, la mamá docente y el papá trabajador municipal en tránsito, lo consideraban la luz de sus ojos. El agresor, internado en Santa Fe, presenta historial de autolesiones desde los 11 años, tratamiento psicológico interrumpido y tendencias suicidas; su familia enfrenta rumores de problemas intrafamiliares, separación parental y posible adicción del padre, aunque la abogada Mariana Oroño aclara que no hay violencia física y enfatiza situaciones tensas comunes como divorcios.
El arma, una escopeta posiblemente del abuelo materno, fue tomada sin permiso de una casa cercana. El menor comprende la gravedad de su acto pero no su alcance pleno, expresa deseo de tratamiento y queda en institución especializada con seguimiento interdisciplinario. Panel discute falta de contención familiar, escolar y estatal, urge abordaje integral contra suicidios adolescentes y violencia en menores.
Comparan con casos previos como Junior en Carmen de Patagones; descartan imputabilidad penal pero insisten en internación prolongada. Comunidad pide intervenciones serias en escuelas, clubes y hogares para prevenir tragedias.