La comunidad de San Cristóbal despidió con profundo dolor a Ian Cabrera, el adolescente de 13 años asesinado por un disparo en la espalda de su compañero de 15 años en la escuela Mariano Moreno. Familiares, amigos y vecinos se reunieron en la sala velatoria, donde postergaron varias veces el traslado al cementerio para extender el adiós, con una multitud que llenó los alrededores respetando la intimidad de los padres, la hermana y el abuelo de la víctima.
La periodista Paulita Bernini reportó desde el lugar el cortejo fúnebre, con el cajón pequeño cargado por la familia en medio de llantos desgarradores. La hermana de Ian llegó desde Santa Fe, y la gente común se acercó a despedirlo, destacando el impacto en una localidad de 16.000 habitantes donde todos se conocen. Revelaron que la niñera del agresor es tía de Ian, quien lo crió desde pequeño por trabajo de la madre.
El agresor mostraba autolesiones visibles en los brazos, venía de una familia desmembrada con padre en desintoxicación, madre con nueva pareja y hermana ausente; practicó con la escopeta del abuelo el domingo anterior y entró al colegio con 50 cartuchos, disparando cuatro veces sin objetivo específico. La abogada Mariana Oroño explicó que es inimputable por el régimen penal anterior, ya que la nueva ley entra en septiembre; está en un instituto con equipo interdisciplinario para evaluar patología, sin bullying confirmado y con tratamiento psicológico previo no profundizado.
La familia del agresor busca internación en salud mental o régimen cerrado, no retorno al hogar; niegan detonante inmediato ni violencia previa hacia terceros. La comunidad reflexiona sobre indicios ignorados como encaprichos y aislamiento, mientras el dolor imprevisible sacude al pueblo entero.