Alejandro Salazar, anestesista de la Fundación Favaloro, apareció muerto el 20 de febrero en su casa de Juncal al 4600 por congestión pulmonar y meningoencefálica, con vía en el pie y frasquitos de propofol sustraído ilegalmente. La autopsia preliminar sugiere sobredosis; análisis toxicológico pendiente confirma origen hospitalario.
Investigación por muerte dudosa a cargo del fiscal Eduardo Cubría revela drogas robadas del Hospital Rivadavia. Paralelamente, causa por faltantes de propofol en Hospital Italiano desde 2023 imputa a médicos Hernán Boveri y Delfina Lanuce por administración fraudulenta; allanamientos positivos el 12 de marzo ordenados por juez Javier Sánchez Sarmiento y fiscal Lucio Herrero.
Entrevista al vicepresidente de la Asociación de Anestesistas Carlos Bollini confirma preocupación: propofol es anestésico seguro bajo control médico, pero autoadministrado causa apnea mortal. Asociación recibió denuncias, atendió colegas con consumo problemático y realiza controles aleatorios a residentes; trazabilidad por lotes permite rastreo, pero robo posible por acceso diario.
Hospital Italiano emitió comunicado sobre denuncia interna, medidas adoptadas y colaboración judicial, sin detalles. Polémica por fiestas con drogas robadas; Bollini insiste en contención profesional sin estigmatizar, comparando con consumos transversales en sociedad.