En el marco del tiroteo de San Cristóbal, el programa repasó casos emblemáticos de violencia escolar en Argentina. En 2000, Javier Romero, de 19 años, mató a un compañero e hirió a otro en la escuela media 9 de Rafael Calzada con un arma cargada; burlas y malos tratos lo llevaron a un brote psicótico, declarado inimputable por complejos rasgos de personalidad.
En 2004, la primera masacre escolar de América Latina ocurrió en Carmen de Patagones: Rafael Solich (Junior), de 15 años, usó el arma reglamentaria de su padre prefecto, matando a tres compañeros y hiriendo a cinco en un aula. Sufría bullying y violencia paterna; inimputable por menor edad, fue internado psiquiátricamente tras intento de suicidio y hoy, con 37 años, vive en Ensenada bajo control judicial con tratamiento ambulatorio.