El abogado Néstor Oronio, defensor del menor que mató a Ian de 13 años en la escuela de San Cristóbal, Santa Fe, confirma que el chico estaba bajo tratamiento psicológico por intentos suicidas, bullying y contexto familiar complejo con padres separados. El menor, solitario y aficionado a juegos en red, no exteriorizó violencia previa y cargó una escopeta con 40 cartuchos para el ataque.
Oronio detalla que el chico presentaba cuadros atormentados desde temprana edad, con autolesiones verificables por cicatrices, pero la escuela no aplicó medidas diferenciales ni contención especial. Los padres no notaron nada raro esa mañana; el papá habló con él por teléfono minutos antes y la mamá lo acompañó shockeada al instituto en Santa Fe donde está alojado.
El arma no pertenecía ni fue provista por padres; origen bajo investigación. Oronio enfatiza que ni la familia ni la defensa justifican el hecho, devastados por el drama, y busca esclarecer motivaciones psiquiátricas sin subestimar el dolor de la familia de la víctima y la comunidad.
La escuela en San Cristóbal, de 17.000 habitantes con bajo índice delictivo, enfrenta trauma masivo; alumnos heridos en estampida rechazan volver, requiriendo foco en recuperación psicológica.