El abogado Néstor Oroño, defensor del chico de 15 años que mató a Ian de 13 años en la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal, Santa Fe, reveló que el menor vivía con la mamá en medio de un divorcio de los padres, con el papá en Entre Ríos a 500 km.
El tirador estaba bajo tratamiento psicológico por complejidades familiares y conductas suicidas como cortarse el brazo, pasaba mucho tiempo en juegos de computadora, pero no mostraba agresividad ni estaba medicado psiquiátricamente. El arma, una escopeta del abuelo, no fue entregada por los padres.
Actualmente, el menor está alojado en una institución para menores en conflicto con la ley en Santa Fe, bajo resguardo provincial. No aplica la nueva ley de imputabilidad (27.801) que baja a 14 años desde septiembre. Oroño enfatizó que no justifica el acto aberrante sino busca encauzar el caso doloroso.
Compañeros aclararon que el chico no sufría bullying en el aula; un video mostró un incidente aislado de empujones para despertarlo dormido en clase.