Un adolescente de 15 años ingresó a la Escuela Mariano Moreno en San Cristóbal, Santa Fe, con una escopeta recortada calibre 12-70 oculta en un estuche de guitarra y abrió fuego esta mañana, matando a Ian, un alumno, e hiriendo a dos más de bala y seis leves. El agresor gritó "sorpresa" antes de disparar cuatro o cinco veces en el patio durante el izado de la bandera, provocando corridas de estudiantes que saltaron alambrados y rompieron vidrios para escapar.
Fabio, empleado de mantenimiento, se convirtió en héroe al encarar al agresor desorientado, quitarle el arma pese a que lo apuntó y evitar más muertes, ya que el chico tenía un cinturón con cartuchos extras y recargaba rápido. El agresor, nuevo en el colegio desde hace un mes, fue trasladado a un centro de internación con psicólogos, inimputable por su edad, y dijo haber cazado el fin de semana sin reconocer su acto.
La comunidad de 15.000 habitantes salió a la calle con velas frente a la escuela vallada en reclamo de justicia y protocolos, mientras expertos como Analía Gómez Malacalza advierten sobre señales ignoradas de frustración, autolesiones y agresividad en el agresor, urgiendo intervención activa de adultos ante crisis de ansiedad en adolescentes. No se detectó bullying previo entre víctima y victimario.
Imágenes muestran bicicletas abandonadas, bandera sin izar y vidrios rotos; la ley de baja de imputabilidad no aplica aún a este caso, vigente en 180 días. El padre niega tener armas en casa.