Israel prohibió al patriarca latino de Jerusalén celebrar misa el Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, generando escándalo global.
Pedro Sánchez condenó el ataque a la libertad religiosa y exigió respeto al derecho internacional. Emmanuel Macron apoyó al patriarca y criticó a la policía israelí por violaciones al estatus de lugares santos.
Israel justificó por seguridad ante ataques iraníes, pero líderes europeos rechazaron la excusa. Netanyahu culpó a misiles iraníes en ciudad vieja.
Tensión no es nueva: Netanyahu demoró condolencias por muerte Papa Francisco por críticas a Gaza.