La policía israelí impidió por primera vez en siglos el ingreso del cardenal Pierre Batista al Santo Sepulcro durante Domingo de Ramos por restricciones de seguridad en plena guerra con Irán.
El gobierno de Netanyahu limita reuniones a 50 personas y cancela misas, generando críticas de la Iglesia por violar el statu quo de lugares santos y herir la sensibilidad de fieles.
Sirenas antiaéreas obligan a refugios en Jerusalén, escalando tensiones diplomáticas con aliados europeos ante el bloqueo histórico.
Imágenes en vivo muestran el Muro de los Lamentos y Monte de los Olivos vacíos de peregrinos.