El programa Cámara del Crimen abrió con el caso del asesinato de las turistas francesas Cassandra Bouvier y Houria Muni en la quebrada de San Lorenzo, Salta, en julio de 2011. Las jóvenes desaparecieron el 15 de julio tras dejar sus mochilas en una pensión y fueron halladas muertas el 29 de julio, violadas y baleadas, en un sitio casi inaccesible.
La investigación fue un desastre desde el inicio: el juez Martín Pérez fijó la fecha del crimen en el 15 de julio pese a que los cuerpos no mostraban descomposición avanzada, evitando preguntas sobre dónde estuvieron las víctimas las dos semanas previas. Peritos retiraron los cuerpos de noche sin preservar la escena, pisoteando evidencias, y policías torturaron a guías locales o vaquianos para obtener confesiones.
Acusaron a Gustavo Lassi, Daniel Vilte y Santo Clemente Vera, un baquiano que trabajó para la policía; Lassi confesó bajo tortura implicándolos, pero pruebas de ADN fueron manipuladas o dudosas. Vera pasó 12 años preso hasta que la Corte Suprema de Justicia de la Nación lo liberó por falta de pruebas en 2023. El comisario Walter Omar Mamani plantó casquillos y una escopeta, por lo que fue condenado.
El comisario Néstor Piccolo, jefe de Mamani, informó al juez sobre evidencias falsas y apareció muerto con un tiro en la cabeza, calificado como suicidio. La dueña de la pensión, Rosa María Gómez Millet, española, no denunció la desaparición pese a que debían irse al día siguiente.
Ahora surge una nueva pista: desde Francia notifican un ADN femenino en los cuerpos, citan a Elizabeth Chaput, esposa de Vera, para un hisopado de saliva. El abogado Roberto Adrián Reyes denuncia persecución; el conductor critica la investigación como un mamarracho que protege a poderosos con chacras en la zona.