Un ex participante de reality, presentado como modelo pero que terminó como stripper en reducto de Buenos Aires, cuenta abuso sexual desde los 6 años facilitado por su madre al enviarlo a casa de amiga con hija mayor.
Después de terapia e internación, confrontó a su mamá con testigos por impunidad, pero ella negó y culpó a la víctima diciendo que sabía y le gustó. Salió a la calle joven, entró al reality como pantalla de normalidad pese a traumas.
Grababa TikToks ingeniosos, era llamado principito, pero la vida y realities lo golpearon, colapsando en picadero de carne televisivo.