La pareja de Mavinga, Damián, contó en el programa que ella abandonó Gran Hermano consternada por el asedio constante de compañeros como Cinzia y Sol, además de acusaciones de violencia que la afectaron emocionalmente, pensando en sus hijas y su madre.
Criticó el derecho a réplica de Carmiña como un lavado de imagen que desestabilizó a Mavinga, ya que no se le informó adecuadamente y minimizó la discriminación racial que sufrió. Damián presentó denuncia por discriminación el mismo día de los hechos, ratificada después, y aclaró que no autorizó el DART.
Explicó que adentro de la casa veían a Mavinga como fuerte, lo que generó ataques, y que el DART sorprendió a todos, incluyendo a Luana que esperaba ver a sus hijas. La causa penal continúa y Mavinga podrá querellarse.
Destacó el impacto psicológico del aislamiento post-salida, con un período paulatino de 4-5 días para reconectar vía celular, y enfatizó visibilizar la discriminación como reflejo de la sociedad.