El presidente Donald Trump endureció su discurso sobre el conflicto en Medio Oriente y reveló que restan 3.554 objetivos por atacar en Irán, afirmando haber destruido el 95% de los lanzadores de misiles del régimen persa. Lo dijo en un discurso en Miami, negando que sea una guerra y llamándola conflicto militar.
Trump describió a Teherán como rogando por un acuerdo y condicionó la reapertura total del Estrecho de Hormuz a sus términos. Anteriormente, desde su avión, había dicho que el ejército estadounidense es el mejor del mundo y que el iraní está diezmado.