El ladrón de la capa intentó dos robos en cuadras cercanas de Córdoba (Chacabuco 300-400): en un almacén, mujer lo repelió con cuchillo de carnicero ante su burla posiblemente drogado; en otro, amenazó con tiro sin mostrar arma y se llevó cosas.
La víctima del primer robo contó su reacción rápida: dejó celular visible, agarró cuchillo de alcohol y gritó para ahuyentarlo, sintiéndose en ventaja al no mostrar él arma.
Pasaron 5 minutos y 70 metros entre intentos.