La policía desarticuló una narcofamilia en Córdoba tras 45 allanamientos, con 20 detenidos incluyendo abuelos, padres, hijos, tíos, sobrinos y parejas que operaban más de 50 kioscos de cocaína y marihuana. Secuestraron 50 millones de pesos en billetes de baja denominación guardados en bolsas de consorcio para facilitar el reparto, sin balanzas para dinero ya que usaban las de drogas.
La organización tenía roles definidos: recepción de mercadería, fraccionamiento por jóvenes y distribución en casas que funcionaban como kioscos. Encontraron armas para protección y grupos familiares custodiando barrios, aunque no los detectaron físicamente. Los allanamientos simultáneos sorprendieron a los narcos en casas que parecían normales pero ocultaban puntos de venta.
La investigación duró más de seis meses con un árbol genealógico elaborado por los policías. Aunque lograron 20 detenciones, la búsqueda continúa por cables sueltos y grupos de custodia identificados solo por escuchas y denuncias.