En una rotisería de Villa Trujuy, en Potosí y Huart al oeste del Gran Buenos Aires, dos ladrones asaltaron el local con extrema violencia: uno armado con arma de fuego y el otro con cuchillo, apuñalando a la empleada que resistía detrás del mostrador.
La víctima entregó el dinero pero los delincuentes no creyeron y continuaron la agresión, apuntándola y pinchándola pese a tener una cuba en mano; vecinos escuchan gritos y tiros mientras la policía interviene.
El robo muestra violencia innecesaria en un barrio con situaciones complejas diarias de delitos como daños a negocios y vehículos.