Un juicio en Los Ángeles determinó que Meta (Instagram) y Alphabet (YouTube) deben pagar 3 millones de dólares a una joven de 20 años, conocida como KGM, adicta a las redes desde los 10 años con hasta 16 horas diarias. El fallo reconoce que sus algoritmos fomentan la adicción, probado con testimonios de madres y correos internos sobre filtros de belleza perjudiciales.
Las empresas apelarán, pero se marca precedente al responsabilizar el diseño adictivo (Reels), no solo el contenido. Otro juicio en Nuevo México obliga a Meta a pagar 375 millones por no proteger menores de explotación sexual, demostrado con perfiles falsos de 14 años.
Se cuestiona la Sección 230 de 1996 que eximía de responsabilidad; ahora se enfoca en algoritmos que desgastan el lóbulo prefrontal. Hay 1.600 demandantes y 350 familias unidas contra estas plataformas.