Una joven de 20 años en Los Ángeles ganó un juicio por 3 millones de dólares contra YouTube y Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp) al probar que sus plataformas son intencionalmente adictivas desde la infancia, causando problemas mentales, falta de sueño y aislamiento social.
El jurado unánime de siete mujeres y cinco hombres determinó que no había restricciones de edad y algoritmos como scroll infinito y notificaciones enganchan usuarios; TikTok pagó extrajudicialmente por lo mismo.
El fallo abre precedente para demandas masivas contra big tech por diseño adictivo.