El sistema de salud de Cuba atraviesa crisis crítica por falta de electricidad, agua, medicamentos y combustible agravada por embargo petrolero.
Médicos y enfermeros llegan cansados a guardias sin descanso por cortes de luz y calores, pero luchan por dar atención.
La crisis energética enferma al personal médico y complica logística en hospitales emblemáticos.
Personal relata acostumbrarse a faltas pero los cortes constantes enferman.