El Comité Olímpico Internacional (COI), bajo la presidenta Christy Coventry, decidió que desde Los Ángeles 2028 el boxeo femenino requerirá verificación genética de ausencia del gen SRY para competir en la categoría.
La medida surge tras polémicas como la de la boxeadora argelina Imán Angelif en París, pese a reconocimientos previos como el de la Asociación de Boxeo de Francia. Se propone categorías exclusivas para trans para igualar performance.