FIFA lanzó la cuarta ventana de venta de entradas para el Mundial, disponible del 1 al 11 de abril, con un sistema directo sin sorteos ni canjes posteriores.
Los panelistas criticaron los precios elevados, que van desde 180 dólares la más barata hasta 7.000-8.000 dólares en plateas para partidos no finales, dejando un remanente de más de un millón de entradas sin vender.
Infantino presentó el proceso como más simple y democrático, pero no mencionó rebajas pese a las quejas; compararon con subas respecto a Qatar y Rusia, y temen estadios vacíos como en la pandemia con muñecos.
Para hinchas argentinos, destacaron costos altos y distancias en sedes como Kansas y Dallas.