Noemí Alan, conocida como La Tana, relató en detalle cómo se rompió la cadera tras una caída al saltar de alegría por el pasto recién cortado en su casa de Tres de Febrero. Estuvo una hora tirada en el suelo por el dolor intenso, la llevaron al Hospital Evita donde la dejaron una noche en un pasillo sin atención por su obra social, y luego a una clínica para un reemplazo total de cadera con prótesis.
La actriz y vedette contó su recuperación dolorosa con andador y bastón por inseguridad, su vida actual manejada económicamente por su hija con ayuda de jubilación, y ganas de volver al teatro pese a no recibir ofertas de panelista. Sus amigos del gimnasio la apoyan y la gente en la calle la adora preguntándole por su familia.
Noemí repasó su carrera con Olmedo y Porcel, su caída en adicciones por fiestas que empezó "de boluda" sin depresión inicial, y cómo sus hijos y terapeutas la salvaron. Reveló una infancia traumática con un padre alcohólico golpeador, llegando a los 10 años a agarrar una cuchilla para atacarlo por detrás mientras él la había dejado tirada, pero su madre la detuvo.
Contó cómo el teatro fue su terapia por timidez, consiguió beca con Carlos Gandolfo y debutó en Canal 13 con Pepe Paradela. Admitió momentos felices en los partos de sus hijos y rechazó el mote de "robamaridos", aunque le robaron un novio. Sobre la dictadura, negó presiones salvo una foto con el Tigre Acosta en un show para excombatientes.
Panelistas la elogiaron por su resiliencia, destacando que nunca dañó a nadie pese a excesos y que es un ejemplo para mujeres.