Mavinga, participante de Gran Hermano, compartió su dura historia personal en un clip emitido durante el programa. Acusada de violenta por compañeras como Sol y Danelic, ella se defendió explicando que su personalidad fuerte surge de un pasado de golpes y desprecio.
Relató que desde niña aprendió a protegerse porque nadie la cuidaba. A los 12 años en una escuela de monjas, una compañera quilombera le rompió la hoja del uniforme y le puso cero, lo que la llevó a romperle la nariz en una pelea en el barro.
Afirmó que transforma el sufrimiento en fortaleza y no permitirá que la acusen falsamente. "Sé de dónde vengo y sé de dónde voy, pero jamás voy a ser una chica violenta", concluyó Mavinga, enfatizando que es una mujer fuerte pero no agresiva.
El panel destacó cómo ella convirtió la violencia real en superación personal.