La explosión en un depósito de 2.000 garrafas en Constituyentes 1699, Mariano Acosta, Merlo, dejó cinco heridos, incluido el adolescente Tiago Díaz de 15 años en estado grave con una garrafa incrustada en la cabeza, quien fue operado. El estallido destruyó seis casas y generó escenas de guerra con pánico generalizado en el barrio.
Demoraron al dueño Oscar Adrián Benítez, de 48 años, vecino del lugar e imputado por estrago culposo o doloso según se pruebe negligencia. Vecinos recordaron una explosión previa hace tres años, menor, y mencionaron olor a gas constante cerca del depósito que funcionaba hace más de 20 años.
La solidaridad explotó: el club local abrió puertas para pernoctar, iglesias y vecinos armaron ollas populares día y noche, recolectaron ropa interior, zapatillas por talles, mantas y víveres. Gente humilde donó lo único que tenía, conmovedora respuesta espontánea ante damnificados sin nada.
Entrevistaron a Nicolás del club, quien organizó ayuda pese a la emoción por conocidos afectados; Verónica, vecina a media cuadra que sintió temblores múltiples y vio familias huyendo; y otros testigos que destacaron la organización vecinal y el shock del horario matutino cerca de colegios.
Periodistas en vivo resaltaron que pudo evitarse con controles y lamentaron una víctima mortal "de casualidad", mientras la ayuda sigue con micros cocinando y montones de donaciones.