El adolescente Tiago, de 16 años, ingresó a quirófano en el Hospital Eva Perón de Merlo con traumatismo craneoencefálico severo, fractura e hundimiento craneal causado por el impacto de una garrafa durante la explosión de un depósito en Mariano Acosta. La directora Sandra Carabajal detalló que el paciente llegó consciente inicialmente, habló con sus padres, pero ahora está bajo ventilación mecánica y en estado crítico, con alto riesgo por la neurocirugía necesaria para evacuar hematomas y reparar el daño cerebral.
Otros tres pacientes presentan quemaduras de segundo grado y todos sufrieron inhalación de monóxido de carbono, que desplaza el oxígeno en la sangre y afecta órganos vitales. Dos bomberos también inhalaron humo y están en observación. Carabajal enfatizó la complejidad de las quemaduras en vías aéreas, invisibles inicialmente, y la necesidad de monitoreo continuo en shock room, aunque estos heridos no revisten gravedad inmediata.
La explosión de unas 2.500 garrafas provocó heridos graves y evacuaciones en dos manzanas. En el Club La Tapera se montó un centro de donaciones con ropa, colchones, frazadas y ollas populares como guiso de arroz y pollo con arroz para familias afectadas. Vecinos colaboran, panaderos donan 500-600 kilos diarios, pero hay preocupación por saqueos en viviendas desprotegidas con vidrios y techos rotos.
La periodista mostró el trabajo comunitario con niños clasificando donaciones y helicópteros policiales relevando daños. Testimonios de evacuados describen explosiones impresionantes a las 6:30, garrafas volando y la fuerza que obligó a huir con lo puesto, mientras se pide más ayuda solidaria.