La explosión de un depósito irregular de garrafas en Merlo provocó daños totales en varias casas humildes, heridos múltiples y un joven de 18 años llamado Tiago con hundimiento de cráneo que fue operado con pronóstico reservado.
Las garrafas de 10 y 45 litros actuaron como proyectiles, incendiaron el barrio antes de las 7 de la mañana y destruyeron casillas, árboles y estructuras; bomberos y Defensa Civil evacuaron a 60 personas inicialmente, pero se retiraron dejando a vecinos sin asistencia municipal.
Una persona a cargo del depósito fue demorada por llenar garrafas sin habilitación; vecinos como Yanina relataron el pánico, corridas con hijos y perros, y piden donaciones en Club La Tapera y Cáritas, aunque ladrones se llevan colchones destinados a damnificados.
Las casas linderas tienen paredes rajadas con riesgo de derrumbe y sin servicios; de milagro no hubo muertes pese a 2500 garrafas involucradas, y reportera Carla Ricciotti mostró la desolación como un bombardeo.