Un depósito clandestino de garrafas en Mariano Acosta, Merlo, explotó alrededor de las 6:45 de la mañana, generando una cadena de detonaciones que duraron dos horas y lanzaron envases como proyectiles hasta 200 metros, hiriendo a al menos seis personas, incluyendo un joven grave.
Los vecinos relataron cómo las garrafas volaban como misiles, impactando techos de casas, calles y domicilios; una de ellas provocó fractura de cráneo y hundimiento en Tiago, de 18 años, quien está siendo operado por traumatismo cráneo encefálico grave con hematomas subdurales. Su madre, Rosa, contó que la garrafa ingresó a la casa y lo impactó mientras salían, recordando una explosión similar cuando él tenía dos años.
Tres trabajadores del depósito, Diego Robledo (41), Raúl Cross (48) y Víctor Tuller (47), sufrieron quemaduras en cara, manos y piernas pero están fuera de peligro. Dos bomberos también intoxicados por monóxido de carbono se recuperan bien. Vecinas como Ruth y Mabel describieron el pánico durante hora y media de explosiones constantes, con niños llorando y escasa presencia policial inicial.
El intendente de Merlo confirmó que el lugar era clandestino sin habilitación. Oscar Adrián Benítez, de 48 años y dueño, fue aprehendido por la comisaría sexta de Merlo a la espera de decisión judicial por incendio, estrago y lesiones graves. El panel criticó la negligencia municipal por no inspeccionar pese a explosión previa hace 12 años y denuncias ignoradas.
Defensa Civil continúa enfriamiento y tareas de urgencia. El noticiero sigue atento a novedades de Tiago y los móviles en el lugar.