En el programa, testigos relatan el terror vivido durante la dictadura militar en Argentina, con secuestros repentinos, desapariciones y violencia cotidiana que paralizaba a la sociedad. Una entrevistada describe haber visto secuestrar a un estudiante secundario frente a ella, mientras otros recuerdan cómo la gente ignoraba las operaciones como "disposición final" por miedo, y un diario llegó a titular "Anímese Videla" ante la inacción.
Los relatos destacan escenas de terror, como personas arrojadas por montañas o fusiladas tras escapes fallidos de cárceles, y un clima de silencio donde todos conocían a alguien desaparecido misteriosamente. La violencia incluía disparos, asesinatos y protestas reprimidas, con grupos levantando carteles como "Vive el asesino".
Se evoca también la vida cultural de Buenos Aires en los 60 y 70 como contraste, con cines llenos, ídolos como Sandro y Palito Ortega, y programas de TV como Rolando Rivas Taxista que paraban el país. Figuras del clan como Johnny Tedesco y Violeta Rivas marcaron la época.
El programa avanza a boxeadores como Bonavena y Nicolino Locche, el intocable mendocino, y películas emblemáticas como Piel Naranja, intercalando recuerdos personales y comerciales de la era como cremas de belleza.