Tuni Coleman relató su huida al exilio el 14 de julio de 1976 desde Iguazú en colectivo a los 26 años, militante del PST-MAS allanado, sin avisar a su familia para protegerla; allanaron su casa materna y pasó por Brasil a Colombia hacinado con compañeros como Bill Maripol en dictaduras interconectadas.
Describió paranoia por infiltrados represores de pelo largo y jeans en facultad, imposibilidad de hablar con nadie ni familia por riesgo de errores de seguridad, noticias vía teléfono carísimo; criticó Triple A pre-golpe y dictadura que mató más de 100 del partido no guerrillero como el actual de Miriam Bregman, Nicolás del Caño y Vilma Ripoll, incluso monjas.
Denunció odios internos entre ejército y marina con secuestros mutuos, secuestros económicos a hijos de ricos por dinero, robos de bienes y escrituras en allanamientos, represores como ladrones, secuestradores y violadores con condenas por violaciones en centros clandestinos; citó a Macera condenado por matar marido de amante con negocios, nivel de robo descomunal.
La sociedad reafirma compromiso con memoria, verdad y justicia a 50 años del golpe, abrazando madres, abuelas y organismos de DDHH para cuidar democracia gritando nunca más.