En el piso de Crónica Central, panelistas debaten la memoria completa promovida por el gobierno de Javier Milei para los 50 años del golpe de 1976, cuestionando el relato de 30.000 desaparecidos y exigiendo recordar víctimas de montoneros, AAA y guerrillas que usaban armas privadas, además del horror estatal con 800 centros clandestinos y apropiación de 300 bebés.
Desde la Plaza de Mayo, reporteros entrevistan a militantes, familias y jóvenes que llenan las calles en la marcha: una mujer de Quilmes defiende los 30.000 y pregunta dónde están; otra joven disfruta el feriado recordando a los desaparecidos por protestar; un estudiante terciario critica que Milei no haga acto oficial. Jóvenes de 17 años como Ariel y Tomás llegan por conciencia histórica y buena onda, recomendando la experiencia a pares.
Panelistas chocan: unos dudan del plan sistemático y citan solo 14 niños secuestrados por militares según fuentes; otros insisten en Videla, Massera y Agosti, rechazan "excesos" como dijo Milei en campaña imitando a Massera. Critican victimarios montoneros premiados y curros con fondos públicos en organismos como Madres y Abuelas, que borran historia de los '70. Iván sostiene que un desaparecido es grave, sin importar número.
Entrevistas calle continúan con vecinos de Boedo y Quilmes llamando a memoria sin reconciliación falsa ante gobierno "fascista"; estudiantes reivindican "nunca más" más allá de partidos. La plaza descomprime por Diagonal Sur y Belgrano, con carteles de nombres propios, conmovedora presencia de niños y familias enteras recordando Mansión Seré y arquero Tamburrini.
Debate deriva en manipulación moral: oficialismo evita acto para no apoderarse de causa usada para negocios espurios; cifras reales bajo 10.000 registrados. La cobertura alterna piso, móviles y mensajes de telespectadores sobre orgullo por víctimas y vergüenza por Milei ausente.