El dragón de la Patagonia, un insecto único que vive toda su vida como larva dentro de glaciares a temperaturas bajo cero, enfrenta extinción por el cambio climático y el derretimiento acelerado de su hábitat.
Descubierto en los años 50 en un glaciar argentino y redescubierto en 2001 en el Parque Nacional Torres del Paine en Chile, este insecto acorazado es un centinela de la salud glaciar: si desaparece, el glaciar también lo hará.
Clasificado como especie protegida, su ciclo vital de un año entero en el hielo destaca la fragilidad de ecosistemas extremos ante el calentamiento global.