El mercado local absorbió solo el 68% de la producción nacional de carne vacuna en 2024, una caída desde más del 90% histórico, debido al menor consumo en Argentina.
Los cortes de carne aumentaron un 12% en los primeros dos meses de 2026, mientras la producción se contrajo un 9,1% por sequías e inundaciones.
Las exportaciones crecieron un 6,6% en volumen y un 47,6% en facturación, impulsadas por precios internacionales en Estados Unidos, Israel y Europa, pese a la desaceleración en China.
El sector prioriza el ingreso de divisas sobre el abastecimiento interno, aunque el consumo podría revertirse mes a mes según el poder adquisitivo.